Los obispos celebran su cónclave para elegir Pastor a cinco días de las elecciones. Y eligen al preferido de Aznar. Al preferido del Papa. Al preferido del Opus Dei. Que todo viene siendo lobby del mismo lobby, obra de la misma Obra, intención de la misma intención. Sacrosanta Hermandad que quiere liderar España y volverla cristiana, como con Torquemada, como con Felipe II. A costa de lo que sea.

Dije yo, hace meses, que intentarían desde Génova un sutil Coup d'Etat. Sin bombas ni Guardias Civiles. Con sotanas. Y lo van haciendo. Para animar al electorado de derechas distraído o al timorato de centro. Para que si alguno tuviera la debilidad ideológica de sumarse a la insana corriente preelectoral de victoria de los socialistas, cambiaran su intención de voto en el último momento. Por contradecir las encuestas, y por salvar a España. Eligen al Rouco Varela para que pilote la Educación o la Contrarreforma. Según quien gane.

¡Cómo me cansa la manipulación catolico-propagandista!

Por un país sin imposiciones
Mater Urnae, miserere nobis.

Por un país sin crispaciones
Mater Urnae, miserere nobis.

Por un país sin exclusiones
Mater Urnae, miserere nobis.

Por un país sin mentiras
Mater Urnae, miserere nobis.

Por un país sin acritud
Mater Urnae, miserere nobis.

Por un país sin catastrofismo
Mater Urnae, miserere nobis.

Por un país sin xenofobia
Mater Urnae, miserere nobis.

Por un país sin belicismo
Mater Urnae, miserere nobis.

Por un país sin dogmatismo
Mater Urnae, miserere nobis.

Letanía de un ex votante del PP